
Si bien es verdad que Zandvoort, circuito de Holanda, no es un circuito del que puedes esperar mucho, la carrera de hoy no ha dejado a nadie indiferente. Con una salida un poco sorprendente, los McLaren nos han regalado un show que dejaría la carrera en entredicho. Lando Norris, que salía desde la pole, cedía en los primeros metros ante Max Verstappen, mientras que, Piastri, desde la tercera posición, perdía su posición ante George Russell.
Hemos visto en carreras anteriores que el primer piloto de McLaren era el que más sufría y, si bien es cierto que, es considerado uno de los grandes pilotos de esta temporada, las salidas han sido uno de sus puntos débiles por los cuáles ha recibido diversas y duras críticas. Sin embargo, hoy hemos visto cómo una de las debilidades que parecía darse en un solo lado del garaje, se ha replicado al otro lado llevando a ambos pilotos a realizar una salida pésima.
No todos son vacas flacas.
Setenta y dos vueltas cuenta el circuito de Zandvoort y depende de la situación y cómo te sientas, pueden hacerse cortas o muy largas. McLaren ha llegado en muy buena forma del parón veraniego y la clasificación anticipaba lo que podía ser una carrera dominante del equipo. Aunque la salida nos hacía recordar a muchos lo que ha ocurrido en la mayoría de carreras de estos últimos dos años, en las que Max Verstappen ha dominado con gran holgura, McLaren no ha tardado en reaccionar y, empezando con Norris, ha enmendado el error de la salida en un abrir y cerrar de ojos.
Una de las ventajas de este nuevo, o no tan nuevo, McLaren es la gestión de gomas, las cuales parece que no se desgastan en comparación con sus rivales más directo. Esto supone que los pilotos puedan gestionar de forma efectiva sus neumáticos y, dependiendo de la situación, les permitan exprimirlas al final de sus stints. Hoy, han asustado, para bien. No llegaba la mitad del stint cuando Norris conseguía recuperar la posición ante un Verstappen que, no se sabe bien si, sorprendido o ya asimilada la situación, no defendía ante Norris esa primera posición que le hemos visto defender fieramente en carreras anteriores.
¡Que en McLaren hay dos pilotos!

Y es cierto, Piastri no se ha quedado atrás. Aunque podríamos criticarle puesto que ha llegado a perder hasta dos posiciones en vez de una, la carrera del segundo piloto de McLaren ha sido notable, ante una estrategia que ha confundido al enemigo y que ha permitido a Leclerc aprovechar para colocarse en el último escalafón del podio. Oscar Piastri lo ha hecho bien, y ha conseguido adelantar a un Russell con el que había perdido la posición de podio, pero la estrategia de McLaren quizá no ha hecho una buena estrategia, les queda a analizar.
Cabe recordar que Piastri viene de ganarlo todo y, si bien es verdad que, todo el mundo esperaba que fuera bueno, no podemos exigirle que lo gane todo. La Fórmula 1 es la categoría reina del automovilismo y como tal en la misma se encuentran los mejores pilotos del mundo, o a eso aspira. Como ejemplo de ello tenemos a un gran Norris que, por suerte o por desgracia para Piastri, es su compañero y tenemos la suerte como espectadores de compararlos. Cuando te quedas tan cerca de un compañero tan bueno como el que es Norris, estás cumpliendo y con creces.
McLaren necesita determinación.
McLaren lo ha pasado mal, muy mal. Los españoles sabemos, de primera mano, que los años de la era híbrida han sido demasiado duros para el equipo y para los fans que lo hemos seguido. Por suerte para ellos y para los fans del equipo esos días han quedado atrás, ¿o no?
En rendimiento el equipo parece que es el mejor en la gran mayoría de circuitos: curva rápida, curva lenta, rectas, gestión de neumáticos… El coche más completo pertenece a McLaren y, aunque podamos ver que los sábados sufre contra el Red Bull de Max Verstappen, parece que los domingos es otro coche preparado para pisotear a sus rivales. Pero, si el coche es tan dominador, ¿por qué el equipo no lo parece? Un equipo nunca va a admitir las debilidades internas ante el público y menos aun ante sus rivales, pero hay veces que no se puede ocultar lo que se ve domingo tras domingo.
En McLaren no hay un líder claro. No hay quien tome las decisiones, no hay quien parezca tomar las riendas del equipo, quien de seguridad a ingenieros, sponsors y fans. Norris no parece un líder y el equipo quiere tirar de él cuando no hay de qué tirar. Ante la presión, el primer piloto de McLaren, no piensa con claridad, no responde ante las preguntas de su ingeniero y esto ha derivado en estrategias más que cuestionables. Por supuesto, esto no quiere decir que Norris no llegue a ser líder algún día pero, hoy en día tienen que buscar alternativas.
El equipo color papaya necesita tener una dirección clara de cara al público y demostrar seguridad como equipo candidato a ganar domingo tras domingo. De momento, han salvado el fin de semana con una victoria aplastante de Norris, pero no convencen. Quedan tareas pendientes para un equipo que, esperemos, vayan aprendiendo de sus errores antes de que los demás despierten.
Marcos Díaz.

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