
¿Quién decía que la Fórmula 1 era aburrida? Bueno, más bien, ¿quién, que sepa de Fórmula 1, puede decir que es aburrida? El GP de Zandvoort nos confirma una nueva realidad y, por fin, un nuevo orden en la categoría reina del automovilismo. Los McLaren se erigen como el equipo a batir, Red Bull se deshincha, Ferrari parece que coge impulso y Mercedes y Aston Martin se quedan rezagados en la batalla de las mejoras, mientras Alpine confirma las mejoras de antes del parón veraniego.
McLaren vs Red Bull: ¿una nueva era?
Resulta que los dominios, por eternos que se hagan, no son para siempre. Esta frase la puedes aplicar a cualquier ámbito de la vida que se cumplirá. Lo mismo ha ocurrido con la Fórmula 1, Red Bull ha caído, Max Verstappen ha caído y aunque pareciera que el dominio de esta dupla inseparable iba a durar para siempre, han sido vencidos. La escudería de la bebida energética, para colmo, se ha dormido y han sido adelantados por la escudería británica color papaya. El dominio, que podríamos considerar corto en comparación a otros, ha llegado a su fin, o eso parece.
McLaren, junto a Lando Norris, impone su nueva realidad, una vez más, esta vez con una victoria de más de 20 segundos sobre su rival directo, Verstappen. Muchos queríamos que el dominio de Red Bull terminara pero, ¿este es el precio a pagar? Que un dominio termine siempre es algo positivo para el espectáculo, los fans y la propia competición, sin embargo, parece que salimos de uno y nos metemos en otro. De todas formas, queda ser precavidos, felicitar a McLaren por el trabajo realizado, esperar y ver cómo se desarrolla cada monoplaza hasta el fin de la temporada.
El caballo de Ferrari coge impulso y Mercedes cede.
Ferrari parece haber encontrado su camino en el que, paso a paso, muestra pequeños avances y se acerca, cada gran premio más, a un Red Bull en decadencia. Los problemas del principio de temporada y de la pasada ya son historia, habiendo superado aquellas rápidas y sufridoras degradaciones que impedían el progreso del equipo. Ferrari es competitiva en carrera, por fin, incluso más que a una vuelta, lo que nos deja un buen sabor domingo tras domingo y tras la carrera en Zandvoort nos confirma esas buenas sensaciones. Parece que han encontrado el camino, pero aún así, en Ferrari, siempre hace falta más.
Mercedes es la otra cara de la misma moneda. El equipo parece arrastrar la mala decisión de los pontones. Aquella decisión vanguardista, chocó contra un problema que les afectaría en aquella desastrosa temporada 2022: el porpoising. De primer equipo a cuarto en tan solo cuatro meses. Desde entonces, el equipo alemán está sumido en una espiral de la que a veces muestran rayos de esperanza y otras como la vivida en este último gran premio, sombras muy oscuras. La sensación general es que el equipo se está quedando atrás y necesitan, como agua de mayo, una buena actualización antes de terminar el año, veremos si llega, cuándo y si mejora en vez de empeorar más el monoplaza.
Aston Martin: de la victoria a pelear con Alpine.
El pasado siempre fue mejor, si te llamas Fernando Alonso Díaz. Aston Martin sorprendía a todo el mundo con el segundo mejor coche en la temporada 2023, incluso a ellos mismos. Una constante de pelear carrera tras carrera por las posiciones de podio, se transforma en una pelea por los puntos. Quizá lo vivido fue un espejismo y esta es la dura realidad, un equipo de primera tabla. Quizá podrían haber hecho algo más o quizá eso era todo. Igual que hubo responsables que permitieron poner al equipo tan arriba, los han habido que lo han hecho perder la ventaja de nuevo. El equipo inglés parece estar condenado a la media tabla, y es que parece que incluso deben estar felices con ello, puesto que han habido domingos que ni con eso se han podido conformar. La tendencia es negativa, mucho y han pasado de pelear con el equipo a batir a perder contra el peor equipo de inicio de temporada: Alpine.
Alpine podría ser considerado como uno de los peores equipos gestionados hasta el momento. Desde la marcha de Cyril Abiteboul, el equipo francés ha sido una constante de subidas y bajadas de rendimiento, sin una dirección fija y con promesas, hasta ahora siempre, vacías. Para sorpresa, seguramente, de poca gente, la escudería se encontraba peleando al inicio de temporada por no ser el peor equipo, no llegando a entender cómo, incluso, parecía ya no que no habían mejorado, sino que habían empeorado su rendimiento. Con las mejoras de antes del parón veraniego, el equipo parecía haber encontrado una gran mejora de rendimiento, llegando a pelear de nuevo por las plazas de puntos. En Zandvoort el monoplaza, parece haber confirmado ser incluso mejor que el de Aston Martin, siguiendo una tendencia alcista. Habrá que esperar para ver si pueden mantener la buena racha.
Pocas sorpresas en la zona baja.
Las escuderías de la zona baja no consiguen buenos resultados y, en concreto, en el Gran Premio de Zandvoort, no han podido aprovechar trifulcas que les hayan podido beneficiar. Una carrera normal, vacía y en ocasiones esperando milagros como un coche de seguridad, que finalmente no ha ocurrido, han originado una carrera poco interesante en esta zona de la tabla. En cambio, la clasificación tanto de pilotos como de equipos está que arde, pocos puntos pueden hacer que un piloto o equipo alcance a otro y un golpe de suerte o una buena carrera pueden equilibrar o desequilibrar la balanza. No quitaremos el ojo sobre ellos.
Marcos Díaz

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