
Terminado el GP de Zandvoort, podemos valorar el GP de dos formas para los españoles: regular o invisibles. Los monoplazas no acompañan para que podamos ver actuaciones españoles de los hispanos, pero el ritmo de ambos pasa desapercibido a lo largo del año. Por supuesto, este hecho no implica que hasta el momento se hayan tenido malos resultados, nada más lejos de la realidad, pero hay algo que nos falta, que podemos echar de menos…
Carlos Sainz: remontada o simple ilusión.
El finde de Carlos puede calificarse como uno de un rendimiento inferior a Charles Leclerc, a los resultados me remito. Ya no hablamos de rendimiento a una vuelta, cualidad por la que destaca el monegasco, sino de gestión de gomas, estrategia y por lo tanto, una superioridad total por parte del número uno de Ferrari.
Con una clasificación cuyo resultado fue inferior al esperado por parte del madrileño, poca mejoría se podía esperar en un circuito en el que adelantar es bastante complicado. Sin embargo, Carlos, pudo remontar desde el décimo al quinto pareciendo una remontada con gran mérito. Pero, ¿podemos considerarlo como una remontada cuando el resultado es el esperado y ha finalizado por detrás de su compañero?
Las remontadas son subjetivas para cada uno y en la historia de la Fórmula 1 se han considerado como “remontadas”, actuaciones bastante más mediocres que la gestada hoy por el español. Aun así, no considero que sea justo darle más mérito a la actuación del madrileño que a la del monegasco cuando el segundo ha superado a Carlos en todo el gran premio. Él mismo se puso en esa situación y él mismo ha salido de ella, quizá eso sea lo mínimo esperable.
Fernando Alonso: de más a menos, ¿tendencia o realidad?
Un piloto que marca la diferencia es aquel que exprime al máximo el monoplaza y lo posiciona por encima de sus posibilidades. Esta afirmación es fácil de decir pero difícil de demostrar y más aun de encontrar un consenso. Sin embargo, hay un camino para demostrar que eres el mejor, o al menos que eres mejor que otro: ganar a tu compañero. Fernando Alonso ha sido un piloto que siempre ha marcado la diferencia con su compañero, a excepción de 2008, las razones dan para otro análisis, y, ¿lo sigue siendo?
La tendencia que se puede apreciar es no del todo tranquilizadora. Alonso parece estar sufriendo más de lo que nos tiene acostumbrados con el coche y pasamos de un 2023 de ensueño a un 2024 de sufrimientos. Pero no solo eso, semana tras semana podemos ver cómo no solo Alonso pierde tiempo respecto a otros rivales, debido a la caída de rendimiento de Aston Martin, sino también contra su compañero de equipo y, eso, siempre es mala señal. El español sigue estando por delante de su compañero, en este finde lo ha demostrado, pero sufriendo continuamente y con Lance Stroll, su compañero, pegado a él.
Cierto es que, de sacarle medio segundo a sacarle una décima o milésimas, parece una gran pérdida, pero hay que recordar que Alonso sigue batiendo al canadiense. Los factores pueden ser muchos y puede que simplemente Stroll haya mejorado en rendimiento, por fin, respecto al pasado, solo podemos lanzar conjeturas que tendremos que ir viendo a futuro. Son muchas las malas noticias pero a veces la fe, es lo único que necesitamos para momentos difíciles como estos.
Y ahora, ¡qué!
En España hemos tenido mucha suerte teniendo estos dos grandes pilotos que nos han dado batallas, alegrías, tristezas e incluso han sido carne de memes. El futuro no es muy halagüeño puesto que sabemos de la marcha de Carlos a Williams y de la renovación a cuentagotas de Alonso, sabiendo que cualquier año puede llegar su retirada. Quizá pueda llegar la 33, o quizá no, pero lo que sí es seguro es que tanto Alonso como Sainz nos regalaran más momentos bonitos y arriesgados como los ya vividos.
Marcos Díaz.

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